Vertedera, chisel o siembra directa
Lo bueno y lo malo de cada forma de preparar la tierra en secano, y lo que cuesta en gasóleo.
No hay una forma de trabajar la tierra que sirva para todo. Depende del suelo, de las malas hierbas, de la maquinaria que tengas y de lo que llueva.
Vertedera
Le da la vuelta a la tierra.
- Bueno: entierra rastrojos y semillas de malas hierbas, y deja la tierra muy suelta.
- Malo: es la que más gasóleo y horas gasta, seca el suelo, deja la tierra desnuda frente a la erosión y, con los años, pierde materia orgánica.
Chisel o cultivador (mínimo laboreo)
Rompe y mueve la tierra sin darle la vuelta.
- Bueno: gasta menos que la vertedera, deja parte del rastrojo encima, que protege el suelo, y guarda mejor la humedad.
- Malo: controla peor algunas malas hierbas y a veces hacen falta más herbicidas.
Siembra directa
Se siembra sobre el rastrojo, sin labrar.
- Bueno: es la que menos gasóleo, horas y desgaste de tractor gasta. Protege el suelo de la erosión y, en años secos, suele guardar mejor el agua.
- Malo: necesita una sembradora de directa, depende más de los herbicidas y los primeros años puede costar coger el punto (rastrojo, babosas, malas hierbas).
Las cuentas
Apunta en el cuaderno cada labor con sus horas y su gasóleo. Al final de la campaña, en Cuentas, compara el gasto por hectárea de las fincas trabajadas de una forma y de otra. Con dos o tres campañas apuntadas sabrás qué te sale mejor en tus tierras.
Y la PAC
Algunas prácticas de conservación del suelo, como la siembra directa, pueden dar derecho a los ecorregímenes de la PAC. Los requisitos cambian; pregunta en tu oficina comarcal agraria o a quien te haga la PAC antes de decidir.
Si vas a cambiar de sistema, empieza por unas pocas fincas y compara.